Esa guerra no es la mÃa,no pretendo ningún PotosÃ,qué hago yo con una espadasi me aterra ver un bisturÃ.Sácame de entre las fierasque prefiero la clausurade estar entre tus caderasa partirme la figurapor ahÃ, por ahÃ.No quiero salir de tique hace mucho frÃo afuera,deja que me instale aquÃdonde siempre es primaveracomo en TahitÃ.Sálvame de la intemperieque el Montaje me resulta hostil,no me arrojes a la calleque esa dama es una trampa vil.Si no es mucha la molestiadéjame quedarme dentrocomo la pequeña bestiaque, perdida, va al reencuentrodel redil, del redil.Mécete lo imprescindible,que no hay que abordar ningún botÃn,navegando a la derivallegaremos al postrer confÃn,ese extraño paraÃsode invertidos catalejosdonde no hay más compromisoque el deber de estar muy lejosdel motÃn, del motÃn.