(A Roque Dalton)Pulgarcito de poetaque se escapa y me cosquilla,tan alegre, tan sin silla,tan de amores torrenciales,tan sin fin.AlegrÃa de una tierraque se quita las fronteras,se desnuda las caderas,las volcánicas centralesde una luz.Yo lo vi,yo lo vi, yo lo vi, yo lo vi.El año treinta y dosél no vivÃa y yo lo vicontando sus historiasde futuro, iba entre mil.Yo lo vi, yo lo vi, yo lo vi.Pobrecitos los poetas,bendiciones son daltones,donde hay huesos ven marronesterritorios prometidoscomo un sol.Tan bracito su poesÃa,se levanta en los sensualeslaberintos marsupialesy reparte polen rojo,se abre en flor.Yo lo vi,yo lo vi, yo lo vi, yo lo vi.Era el año dos mil,ya él no vivÃa y yo lo vi.La muerte equivocada lo llevóy él anda aquÃ;y yo lo vi, yo lo vi, yo lo vi.Pulgarcito de poetaque se escapa y me cosquilla,tan alegre, tan sin silla,tan de amores torrenciales,tan sin fin.Crece armado de esperanza,desentierra lo perdido,le hace un hijo de sonidoal silencio de ese puebloque es maestro de sus sueños.Que se escapa y nos cosquilla,tan sin miedo, tan sin silla,tan amado, tan armado,tan de todos, Salvador.