Round the estos troncos de revolucionariosAquà las palabras son nuestras balasOtra vez en tu casa ya tù sabes quienes somosPluma y microfono cómo?Sin miedo y sin promoVomitando plomo ban blan sube el tonoLa fèmina y el showmanRevientan la capa de ozonoExplicà ndote que cuandoSe habla con las cosas clarasPalabras ya no son palabrasPalabras son balasLa voz de la calle elDetalle que no te muestra la prensaExpresión de tensión que te tumba la puertaPresión impuesta a laConsciencia muerta de esta sociedadY su suciedadEs la realidad a la que le damos respuestaAquà estamos firmesMucho rap para tu bocinaSe hace asà menLimpià ndote el alma con rimasDesde la esquina trabajandoSin descanso y sin pausaEl hip hop el arma; mi gente: la causaYa lo ves se trata de feTalento, amorHumanidad y valor pa’ que todo bien fluyaNada destruya tu ideaPelea pa’ atrà s ni un pasoDale fuegoSin parar que los falsos huyanSoy un soldado homieNo cómicoNo busco un grammyEstilo atómico, lógico, tÃpicoSoy un camicazeFrases tiro, no me retiro, me inspiro rà pidoY otro quilo viene neneAquà tiene otro clà sicoMastico track, practico rap duroDrà stico, tácticoÃnico, chico crack puroMaduro sin apuro, te juro que llegoPa’ mà la cima es una buena rimaControlo el juegoAquà voy de nuevo a caerte de fly junto a danayCompay bomba y mente clara: dispara no hay brakeFlow con spray directoA tu face llenà ndote de huecoPa’ que no vuelvas a apretar el playSin ponerte el chalecoHablando claro en tu caraSi quieres ser mc de verdadBusca una realidad y grabaTienes que ser consecuente ante la genteO de pronto te vuelves nadaUsa la palabra que separa la paz de la mala famaQue luego va a ser usada en tu contraCambia la rimaQue si la trasformo y la colocoY te la cambio y te la cojoY te la pongo en otra esquinaY te pongo la rima en otro tiempoTe dejo sin aliento y sin nadaTenemos una fiesta privada dondeLos novatos se detectanSi no estas en la cuerda correctaDesinfectalaO veras la puerta cerradaAquà las palabras son nuestras balasRound the estos troncos de revolucionariosAquà las palabras son nuestras balas