Vos sà que sos compadritonunca bajaste el copetey solapás tus valorescon finura y destrezaSe te agigantaron las partespa’poder exagerarcuando cantás la milongaen la esquina, o en el barSos el de las manos grandespa’poderlas cacheteary pa’poder jugar de chico a los trenesdivertirse y sin complejos en la estación de Retiro.Te decÃan « el ofe »,zorzal jetón,por el grandor de tus manos,y por tu caripela que me ha intimidadoy a más de uno espantó.No te quedes cerca al mundocuando estés por aplaudir.No te quedes cerca al mundocuando estés por aplaudir.Haceme caso.