Vuelvo a ser esclavo, vuelvo a despertar.La noche de anoche me dejó sin gasy ese reloj de mierda que ya empieza a pelearcon mi tiempo.Miro hacia el techoMiro hacia el pisoy en la guitarra no encuentromás que desperdicios de otra canción.Y me levanto igualigual, como lo hice ayer,con la vena de perder la alegrÃa de a pococomo una roca que se erosiona y cae.Y salgo corriendo, ya mi tiempo no está.Está el « 91 » y la general paz;ahora, soy empleado de la capital de este infierno.Y llego hasta el Centro que es todo protesta:el excluido reclama y el congreso que apesta.y yo sólo quiero patear al sistema hacia otro lugar.Pero hoy ficho igual,igual, como lo hice ayer,con la vena de ser parte menor de este todo,que no me cierra y que me encierra mal.Termina el dÃa y en el cuadro del vidriodel « 60 » hasta constitución, veo a la lluviacayendo con furia, vaciando las calles,cambiando nuestro odio de color…La madrugada me ve solo en la mesaviendo al mundo por televisión…no cambio nada y vuelvo a la camapensando que tal vez mañana,todo será un poco menos peor que hoy.